Los comuneros y los demás españoles

Francisco Javier Sánchez

Amando Represa Rodríguez ( 1918- 2010 ), que fue director del Archivo de Simancas, y que ejerció también la docencia en la Universidad de Valladolid, escribió un interesante libro publicado por Ediciones Ámbito en el año 1983. El libro lleva por título “El Pendón Real de Castilla y otras consideraciones sobre el reino”, y seguramente sea posible encontrarlo todavía en bibliotecas públicas.

En la mencionada obra, Amando Represa plasma un gran estudio sobre la bandera histórica de la Corona de Castilla , y al mismo tiempo en sucesivos capítulos aborda determinados períodos y aspectos de nuestra historia, como la evolución de Castilla de condado a región, pasando por Austrias y Borbones; el Infantado de Covarrubias; las Comunidades de Villa y Tierra, los Concejos abiertos, y otras asociaciones populares; la fe y comportamientos morales en la Castilla medieval; y la rebelión de las Comunidades en sus textos.

En este último capítulo hay un apartado dedicado a “los comuneros y los demás españoles”.

Aquí Amando Represa se refiere a la diferente repercusión que tuvo la revolución de las Comunidades de Castilla ( años 1519-1522 ) en las regiones de la Corona de Castilla, y a la respuesta que se dio desde otras partes de España.

Si bien los comuneros luchaban por toda la Corona de Castilla y para ello redactaron los capítulos de la Ley Perpetua de 1520, cuando estalló la rebelión en Toledo no tuvo la misma acogida en todas partes.

En Andalucía al principio se sumaron algunas ciudades como Jaén, Úbeda, Baeza, Ronda, Cazorla, Baza, Sevilla y Córdoba, pero se apartaron cuando se constituyó la Junta de Ávila en julio de 1520, para alegría de uno de los principales miembros de la nobleza, el almirante de Castilla, que dijo: “Si se altera Andalucía, todo el Reino es perdido”.

En Extremadura, Cáceres y Badajoz se constituyeron en Comunidad, al igual que la ciudad de Murcia, pero en marzo de 1521 esta ciudad se apartaba de la Junta comunera.

En el norte, la rebelión no tuvo adhesión en Galicia, y de hecho allí se celebraron las Cortes de Santiago y de La Coruña, puerto por donde salió el monarca hacia su coronación imperial, habiendo ya solicitado antes dicha ciudad portuaria que se estableciese una Casa de Contratación con las Indias.

En Guipúzcoa inicialmente se constituyó en enero de 1521 una Hermandad entre Tolosa, Segura y Villafranca en apoyo de los comuneros, y en Álava la causa comunera la encabezaba el conde de Salvatierra. Aunque ya en febrero de 1521 las tres provincias vascongadas declararon la guerra al conde comunero y sus villas aliadas, y expresaban su lealtad y fidelidad al rey.

Por tanto, la rebelión de las Comunidades de Castilla quedó centrada territorialmente en las dos mesetas, y sobre todo como decía el condestable de Castilla en enero de 1521 en carta dirigida al rey Carlos que “el daño está desde aquí ( Burgos ) a Toledo, que es lo del medio destos vuestros reinos”.

Veamos las distintas declaraciones de fidelidad al rey que se realizaron en las regiones más hostiles a la causa comunera en la Corona de Castilla, a las que se sumaron las proclamadas desde Barcelona y Reino de Valencia. Declaraciones con expresiones muy de la época, cursis y rimbombantes, pero que no querían dejar lugar a ninguna duda de su lealtad más exacerbada al César Carlos.

Guipúzcoa se declaraba en su Junta celebrada en San Sebastián el 2 de marzo de 1521, en la que se reunieron representantes de Vergara, Fuenterrabía, Elgóibar, Rentería, Elgueta, etc., tras besar las reales manos de Carlos, “muy noble e muy leal provincia”, que jamás “ensuciaría su lealtad”, porque “esta tierra fue siempre limpia y leal”, y afirmaba que “si en lo de Castilla la voz y parte de Vuestra Magestad no lleva gran favor, lo que no plega a Dios, antes le de mucha victoria, e confunda a los deslelales e deservidores fasta que vengan a obediencia”.

Vizcaya en su Junta reunida en Bilbao el 30 de julio de 1520, manifiesta que hace votos para que Carlos reciba la Corona Imperial que le convertiría “en dueño y Señor de la Monarchia del Mundo”, ofreciendo toda clase de garantías de paz y sosiego, añadiendo que “antes si algunos de los otros pueblos están en alguna manera alterados, procuraremos reducirlos al camino de la Verdad”. Proclamaban que Vizcaya “era la cosa más segura de este Reino”.

Galicia se proclamaba en escrito dirigido al rey Carlos en febrero de 1521 que era el “más leal e más pacífico de toda España”. La Coruña solicitó en diciembre de 1520 que se estableciera en su ciudad la Casa de Contratación con las Indias, y desde Galicia se propuso que había que privar a Zamora de voto y representación en las Cortes de Castilla “como a tan delincuente en estos alborotos”.

Barcelona se congratulaba de que el rey Carlos fuera elegido Emperador, y los “Diputats del General del Principat de Catalunya” ( la Generalitat) se mostraban agradecidos de la designación de don Diego de Mendoza como lugarteniente general de Cataluña.

El virrey del Reino de Valencia al dirigirse a “las justicia, jurats y Consell de la ciutat d’Alacant”, se felicita de “la voluntat de tots, y afecció y fidelitat que aqueixa ciutat significa tenir a la Cesarea Magestad”.

Como escribió Amando Represa, “una lección de insolidaridad”. Los demás españoles volvieron la espalda a los comuneros de Castilla la Nueva, de Castilla la Vieja y de León, en cuyas ciudades tuvieron un fuerte arraigo las ideas políticas y humanísticas más avanzadas y modernas de la época, referidas a la representación política, el orden constitucional, la idea de libertad, la apelación al bien público de todo el reino, el derecho de resistencia y la doctrina de la tiranía.

Anthonis_van_den_Wijngaerde_(1565)_Guadalajara

( Guadalajara en el año 1565, grabado de Anthonis van den Wijngaerde )

Pero Amando Represa también denunció que se quiere desmembrar de la revolución comunera a una parte importante de “lo del medio”, que en palabras suyas “fue Toledo y su Reino -cuna y epígono de la rebelión- en aras a una política (¡ya salió la política!) que como toda política es siempre coyuntural y cambiante, frente a la solidez estructural de la Historia. Tan suyos son los comuneros de Castilla la Nueva como de esta nuestra y de León. ¿Por qué se les margina?. Yo, desde la Historia y como castellano-leonés, debo de confesar que esto me causa vergüenza y un cierto sentimiento de frustración, porque pienso que desde aquí y ahora, los leoneses y castellanos de arriba nos estamos comportando con los castellanos de abajo como los “demás españoles” se comportaron con los comuneros históricos apaleados en Villalar.”

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Cultura adelante, Castilla vencerá

Una partida de ajedrez
 

CULTURA ADELANTE, CASTILLA VENCERÁ

incluso a la débil clase política que quiere arrojarla a la huesera de la Historia, y que sin embargo será desbordada por ella, conduciendo a esos politiquillos al escombro de la Historia, en cuanto el triste periodo para Castilla actual cambie de ciclo.

(Aconsejando a la clase política presente se rinda a la evidencia y observe que el error lo cometió una generación política ya pasada, por lo que los actuales políticos deberían rectificar y apartarse del camino contra Castilla o bien la cultura castellana les pasará por encima, capitaneada por Cervantes.

Y aconsejando a los políticos de los nuevos partidos no sigan la vía contracastellana y contraespañola que erró la Transición al emprenderla equivocadamente.

Rectifiquen lo ajeno, que ninguna culpa tuvieron los nuevos partidos en los errores de la CÚPULA de los viejos, ni siquiera sus afiliados que tampoco entendieron por qué se ordenaba DESTRUIR Castilla,

¡Consejo consultivo de las 3 o 5 -si se unen 3 acabarán reuniéndose las 5- Comunidades autónomas castellanas ya! Para tratar asuntos culturales, turísticos, sanitarios, etc., de común interés para todos)


Cervantes es el rey del castellano.

La reina la Marina de Castilla.

Caballero es el Cid desde su silla.

Otro centauro, Garcilaso humano.

 

Gerardo Diego, alfil de mar orilla.

Otro alfil Lope de la Vega, urbano.

Una torre drama calderoniano.

Alfonso Diez; Toledo: torre y brilla.

 

Peones los juglares, los romances,

las jarchas, los teatros, las novelas…

¡Aun Quevedo va a entrar en estos lances!

 

Delibes igual filas centinelas.

Manrique a enfilar muertes y alcances.

Lazarillo, el peón de más cautelas.

 

¡PONGASE ya delante quién que quiera,

incluida pobre clase política presente,

que Castilla les vence finalmente,

a Cultura, ajedrez y a cuanto hubiera!

 

Juan Pablo Mañueco.

 

Razones similares a esta en el Libro: “Otros campos de Castilla”:

“Contra la Leyenda Negra castellana. Señalando su origen y empezando a romperla”

Juan Pablo Mañueco

contra la leyenda negra castellana

Un libro digital para iniciar 2019 que considero MUY INTERESANTE: la definición de lo que es la LEYENDA NEGRA CASTELLANA, el cómo se gestó y cuándo, su desarrollo y crecimiento posterior, su impregnación a la Generación del 98 y, a través de ella, su triunfo completo y su enseñanza en la escuela y en los medios de comunicación hasta el punto de constituir lo que hoy se piensa de Castilla -fuera de ella, en la periferia española, y también por parte de los propios castellanos-.

Y sin embargo, Castilla es casi por entero contraria a lo que sostiene su triunfante Leyenda Negra…

Castilla es casi lo opuesto a lo que se piensa sobre ella -en la periferia e incluso dentro de ella, ya digo-, y este libro lo analiza y prueba.

Título del libro: CONTRA LA LEYENDA NEGRA CASTELLANA.

Autor: Juan Pablo Mañueco

Género: Ensayo.

Páginas: 70

Precio: 2,99 euros.

Echad un vistazo al libro. Se puede leer gratis el Índice completo y las primeras páginas del libro.

“Contra la leyenda negra castellana…

 

Hasta aquí -arriba- la información suficiente del libro. Añado abajo la descripción detallada del producto, para quien quiera informarse más sobre él:

CONTRA LA LEYENDA NEGRA CASTELLANA

Juan Pablo Mañueco. Libro digital. 70 páginas. Ilustraciones. 31 de diciembre de 2018

Ensayo completo que recoge el Prólogo al libro en papel “Otros campos de Castilla. Parte I: Contra la Leyenda Negra castellana” (2018), al que se le ha sumado un compendio adicional de Historia de España desde el siglo XV al XXI, en los que se explica cómo se gestó la Leyenda Negra anticastellana triunfante y el porqué Castilla resurgirá de su actual postración, muy probablemente

Su subtítulo viene a ser: “Señalando el origen decimonónico y desarrollo desde entonces de la Leyenda Negra castellana, y empezando a romperla”.

Se trata de un análisis de cómo se gestó la Leyenda Negra contra Castilla a mediados del siglo XIX desde diversos puntos de la periferia española, y cómo fue desarrollándose hasta contaminar poco a poco la visión habitual que se había tenido de Castilla a lo largo de los siglos, en cuanto a su significado en España y a su valor territorial, cultural y paisajístico.

MACHADO Y OTROS CAMPOS DE CASTILLA

Esta Leyenda Negra castellana, después de 50 años desde su creación y desarrollo, llegó a extenderse con el Desastre del 98 al pesimismo de los componentes de esta Generación en dichos años.

Todos los componentes del 98, ninguno de ellos castellano, usaron a Castilla como espacio de reflexión acerca de su verdadero interés (España), tiñendo la tierra castellana de la amargura y pesimismo del momento.

El Desastre del 98 pasó, pero Castilla quedó salpicada para siempre de esa atroz imagen literaria de desesperación, sin que se haya producido todavía a comienzos del XXI el necesario proceso de desnoventayochización de Castilla.

El pesimismo sobre España y Castilla del 98 incluyó también elementos de la Leyenda Negra Anticastellana que, de esta forma, se expandió por la propia Castilla a través de una literatura de una calidad muy alta y que, presuntamente, amaba a Castilla y se interesaba por ella… Aunque, en realidad, tomó y portaba los contenidos que se están exponiendo y su interés real no era Castilla -por cuya postración concreta ninguno de ellos se interesó ni quiso solucionar- sino España.

EL ensayo explica cómo la Castilla espléndida del santanderino castellanista Marcelino Menéndez Pelayo, el español más sabio de dos siglos -una Castilla variada de paisajes, montañosa y feraz y rica en lo cultural, siempre-, va siendo sustituida por la imagen sesgada de lo castellano que llega desde las periferias.

OTROS CAMPOS DE CASTILLA 2

 

Dicha imagen eclosiona con escritores del 98 como el vasco Ramiro de Maeztu, creador de los tópicos paisajísticos de la Castilla llana, parda y seca -el páramo, sólo- que luego sería ampliado por otros escritores del 98 como Azorín y llevada a la máxima altura poética por Antonio Machado, pero con los contenidos oblicuos, reductores y tendenciosos aludidos.

A continuación “Contra la Leyenda Negra castellana” expone la realidad plural de los paisajes de Castilla y el significado verdadero castellano para entender su Historia propia, la de España, Europa y el mundo.

Además, se entra en confrontación con los escritores periféricos que gestaron la Leyenda Negra contra Castilla, contra los autores del 98 que diseminaron esas ideas negativas de lo castellano por toda la propia Castilla y con las generaciones posteriores (27, posguerra, actualidad…) que han seguido bebiendo de un manantial equivocado: el anticastellano.

Igualmente, se señalan los escritores castellanos del 98, del 27 y de las generaciones posteriores que sí se han mantenido en consonancia con la imagen de Castilla habitual (la representada por Menéndez Pelayo en el XIX y comienzos del XX) y se esbozan sus nombres y estilos, aunque esta tarea será la fundamental de la continuación del libro “Otros Campos de Castilla”, en su segunda parte.

Por último se expone a qué llamamos Castilla en la actualidad, se reacuña el concepto de “Castellanidad”, matizando el concepto de “Hispanidad”, creado por Ramiro de Maeztu para ir contra Castilla y a favor de España, que luego fue promocionado por el franquismo.

Asimismo se entrega una muy interesante e incisiva Historia de España en verso, desde el siglo XV al XXI.

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Un BUEN REGALO para ti o para aquella persona interesada a quien tú desees hacérselo llegar como regalo.

( Artículo del blog literario de Juan Pablo Mañueco )

Magallanes-Espinosa-Elcano. Olvido sobre el marino burgalés de Espinosa de los Monteros

Juan Pablo Mañueco

Expedición Magallanes-Espinosa-Elcano. Olvido sobre el marino burgalés de Espinosa de los Monteros, segundo Capitán General de la Expedición, a cuyo mando estaba Elcano, el cual probablemente desertó con la nao Victoria, abandonado a Gonzalo de Espinosa en las islas Molucas

EN 2019 SE CONMEMORA el V Centenario del inicio la primera vuelta al mundo que comenzara el portugués al servicio de la Corona de Castilla, Fernando Magallanes, en 1519.

¿Se va a reivindicar de una vez en 2019 el gran protagonismo del marino burgalés Gonzalo Gómez de Espinosa –el segundo almirante de la flotilla castellana que rodearía el mundo- sin el cual no se hubiera concluido la expedición Magallanes-Espinosa-Elcano?

Gonzalo Gómez de Espinosa, el gran olvidado de la primera Expedición de Magallanes que cincunnavegó el mundo, fue el marino –natural de Espinosa de los Monteros (Burgos)- que tomó el mando de los barcos que quedaban en dicha Expedición –las naos Trinidad y Victoria- tras la muerte de Fernando de Magallanes.

Detalle del mapa de Juan Vespucio del año 1526 con naves castellanas.

mapa juan vespucio barcos

ESPINOSA, DESCUBRIDOR DE LAS ISLAS MOLUCAS

Espinosa descubrió las islas Molucas –objetivo de la expedición- en 1521 y
después ordenó volver a Castilla por el oeste, lo que implicaba dar la vuelta al mundo.

Sin embargo, en la nao capitana, la Trinidad, la de Espinosa, se descubrió una vía de agua que necesitó una reparación.

SORPRENDENTE SEPARACIÓN DE LAS DOS NAOS

Sorprendentemente, estando al otro lado del mundo, entre las actuales Indonesia y Nueva Guinea, las dos naos castellanas se separaron, y la Victoria siguió su viaje dejando varada a la Trinidad.

Al mando de la nao Victoria se hallaba desde hacía poco tiempo Juan Sebastián Elcano, que ya había participado en las costas de Sudamérica en un motín para intentar regresar a España desde allí, sin proseguir el viaje.

Ello supuso que todos los amotinados fuesen apresados por Magallanes, que contó para ello con la decisiva ayuda de Gonzalo de Espinosa.

Los cabecillas del motín fueron castigados por Magallanes y, poco después, ante la necesidad de hombres, los marineros menos significativos, entre ellos Elcano, fueron perdonados y se reintegraron a la navegación.

¿Siguió Elcano las órdenes de Gonzalo Gómez de Espinosa para proseguir sólo el viaje desde las Molucas o desertó la tripulación de la Victoria dejando al capitán de la flota en situación comprometida, rodeado de peligros y reparando su nave, en el archipiélago de las Molucas?

Los historiadores no se ponen de acuerdo al respecto, ni es fácil que nunca se pueda dilucidar la verdad.

La nao Victoria completó sola la vuelta al mundo, entrando en Sevilla el 8 de septiembre de 1522, con otros diecisiete supervivientes.

REGRESO A CASTILLA DE GONZALO DE ESPINOSA

Pero más sorprendentemente aun Gonzalo Gómez de Espinosa sí regreso a Castilla en 1527, acompañado de otros pocos supervivientes de la primera circunnavegación del mundo.

Espinosa y Elcano nunca pudieron confrontar versiones acerca de lo que había ocurrido en las Molucas y la razón de la separación de sus barcos, porque Juan Sebastián Elcano había partido dos años antes –en 1525- en la segunda expedición a las Molucas, comandada por el ciudadrealeño García Jofre de Loaísa, en la que ambos, Loaísa y Elcano, morirían.

Lo cierto es que Carlos I no fue especialmente efusivo en su recompensa a Elcano, quizá porque alguien de la tripulación dejó entrever que su comportamiento no había sido todo muy correcto a lo largo de la expedición.

En la segunda expedición de 1525, Elcano tampoco fue el capitán general de esa nueva flota, pese a conocer ya las rutas del viaje. Y de hecho al intentar atravesar nuevamente el Estrecho de Magallanes, Elcano hizo que la expedición perdiera el rumbo. Probablememte, porque la primera vez que había pasado por allí estaba encerrado en la bodega de alguno de los barcos, con el resto de los amotinados.

Detalle del Océano Índico del mapa de Juan Vespucio.

mapa juan vespucio 1526 filipinas

RAZONES DE LA IMPORTANCIA DECISIVA DE GONZALO DE ESPINOSA, ALMA MATER EN LA PRIMERA CIRCUNNAVEGACIÓN DEL MUNDO

Resumen significativo que, en cualquier caso y dejando al margen lo que hiciera o dejara de hacer Elcano durante la primera travesía, convierte en imprescindible que se recuerde a Espinosa en la conmemoración de la primera vuelta al mundo, ya que sin él no se hubiera producido:

1/ Cuando Espinosa ordenó volver a Castilla desde las Molucas (objetivo único de la Expedición) por el oeste (por territorio enemigo papalmente portugués y vigilado por navíos enemigos de esta otra nación)… no sólo decidió ENTONCES Y ÉL que se diera la vuelta al mundo, sino que además salvó con ello la vida de todos los expedicionarios, incluida la vida de Juan Sebastián Elcano.

2/ Volver por el este, otra vez por el Pacífico, les hubiera sido imposible. Los vientos impiden VOLVER a vela por donde ellos había IDO. Habrían naufragado todos inevitablemente. Se tardarían mucho años -y muchos naufragios- para descubrir que había que subir muy al norte del Pacífico para hacer el CONTRAVIAJE.

3/ Sin Espinosa, Juan Sebastián Elcano habría acabado como: A/ Un amotinado en Sudamérica que habría huido de Magallanes B/ Un ejecutado por Magallanes (parece que fue Espinosa quien convenció a Magallanes para que no fuera excesivamente duro: se necesitaban marineros) C/ Un náufrago si se hubiera intentado volver a Castilla desde las Molucas por el este.

( Imagen superior: mapa de Juan Vespucio del año 1526,  plasmando numerosas banderas cuarteladas de castillos y leones, pabellón de la Corona de Castilla )

Artículo publicado en blog periodista digital de Juan Pablo Mañueco

 

Otros campos de Castilla

Durante el año 2018 fue publicada la obra del escritor Juan Pablo Mañueco titulada “Otros campos de Castilla. Parte I. Contra la leyenda negra castellana”.

Contiene un magnífico prólogo de sesenta y una páginas en torno a la visión machadiana de Castilla y las de otras Castillas más variadas, justas y alegres que la de Machado.  Igualmente el autor realiza una certera exposición de lo que supone la leyenda negra castellana construida a partir del siglo XIX, junto con un análisis riguroso de dicha leyenda negra  -mucho más profunda y negativa que la española, según el autor-, que conduce a descubrir su rotunda  falsedad.

En sucesivas páginas se van combatiendo poéticamente las mentiras y tópicos de la leyenda negra castellana, en el Primer y Segundo Movimiento ( “Otros campos de Castilla”, “Machado y Gerardo Diego” ). En el Tercer Movimiento da respuesta el autor a Rafael Alberti sobre la presencia de Castilla en la mar ( “Castilla y mar” ).

He aquí una pequeñísima parte del prólogo de la obra de Juan Pablo Mañueco:

EN OTRAS PARTES, DESDE LOS AÑOS 80, por escrito, en conferencias o en conversaciones orales he mantenido esta “herejía” de que Gerardo Diego describe mucho más extensamente y mucho más objetiva, enamorada, jovial y placenteramente Castilla que Antonio Machado. Me he ganado casi siempre con ello la inquina y la antipatía de quien me ha escuchado o leído sostener esta teoría, que sin embargo me parece harto veraz y defendible.

Ahora voy más allá y publico un libro que se titula “Otros campos de Castilla”. Con ello quiero decir que doy por buena la visión machadiana de Castilla en el aspecto paisajístico, pero no del todo. La Castilla machadiana existe, aunque no es la única, y además es sumamente incompleta. Aquí se prestará atención a lo otro, a lo mucho otro, que no está descrito en la Castilla de Machado.

En cuanto a la interpretación histórica y al papel en España de Castilla, se verá que sí soy bastante más discrepante en mi interpretación y exégesis de Castilla ante la apreciación y versión de Machado.

A Antonio Machado y a toda la Generación del 98 no les interesaba Castilla por sí misma, sino como un espacio de reflexión para entender España tras la convulsión de 1898.

A mí me interesa mucho, y desde siempre, Castilla por Castilla, por ella misma, además de ser un componente necesario –hoy no tenido en cuenta ni como este concepto tampoco- de España y de Europa. Y una cultura esencial en el planeta.

Sé la animadversión que ello me va a granjear entre los machadianos acérrimos, pero creo estar cargado de razones que puedo probar y además me anima a ello comprobar que, por lo general, quienes más se han escandalizado de mis opiniones sobre esta cuestión han sido personas cuya cultura literaria se reduce a Machado.

No olvidemos que Antonio Machado es autor de lectura obligatoria en los estudios primarios y secundarios españoles, y a menudo el único autor al que se ha obligado a leer a quienes NO se les va a ocurrir leer nada más de poesía durante todo el resto de su vida.

Pero a Machado sí lo leyeron, como quintaesencia de la poesía y como presunto inmejorable “cantor, captor y captador” del alma de Castilla, e incluso tuvieron que hacer algún trabajo de clase al respecto, glorificándole si querían obtener una buena calificación al respecto.

Por eso es tan complejo, arriesgado y hasta inútil intentar nada que suene a critica a la visión castellana de Machado: no cala, porque con frecuencia es la única formación poética del alumno español que salió de las aulas sin otras lecturas ni referencias que las del poeta sevillano.

http://aache.com/tienda/703-otros-campos-de-castilla-parte-i.html

 

Las protestas de Castilla a la política de Carlos V y Felipe II

Fueron numerosas las intervenciones de los Procuradores de las Cortes de Castilla manifestando su disconformidad a la política imperial llevada a cabo por los monarcas de la dinastía de los Austrias. Uno de los motivos de la revolución comunera de los años 1519-1522 fue que se consideraba que Castilla no estaba sometida al Imperio y no tenía que soportar los gastos del Imperio. Vencidos los comuneros, Castilla tuvo que contribuir con su dinero y sus ejércitos a la política imperial, pero fueron numerosas las protestas al respecto.

Galíndez de Carvajal lo expresaba así: “España jamás reconoció Imperio ni el imperio universal se extiende a ella y las necesidades de Imperio y de otras tierras que no son España ni a ellas sujetas no se podrían justamente pagar con lo de España”.

En las Cortes de Castilla celebradas en Valladolid en 1527 los procuradores se niegan a sufragar gastos militares en socorro de Austria y Hungría. En las Cortes del año 1532 reunidas en Segovia, se decía “que la guerra del Turco no tocaba a España y que bastaba que por causa de ella se sacaba de España mucho dinero y caballos (…), que el servicio que el reino había de dar había de ser lo ordinario, y esto era necesario para la defensa de estos reinos si los reyes comarcanos o los moros quisieren hacer daño en ellos”. Es decir, el peligro procedía de los corsarios berberiscos  de Argelia y no del Turco. 

Durante el reinado de Felipe II, ante el cansancio de los castellanos frente a la política imperialista y más gastos para sufragar el fracaso de la Armada Invencible mediante el “servicio de millones” instaurado en 1590 ( ocho millones de ducados a pagar en seis años ),  Francisco de Monzón, Procurador madrileño se expresaba así en las Cortes de Castilla del año 1593:

” Su Majestad sea servido de dar orden cómo, para la defensa y buen gobierno y paz y quietud del reino de Portugal, todo el caudal que para esto sea necesario se saque del mismo reino y lo mismo, para los reinos de la corona de Aragón, lo que en ellos se gasta con la gente de guerra que allí su Majestad sustenta de ordinario, sin que sea necesario que destos reinos de Castilla se haya de sacar cosa ninguna…”.

La situación a la que se ve abocada Castilla no mejora durante el siguiente siglo XVII. En Castilla se levantan cruces encargadas por las viudas en recuerdo a sus maridos muertos en las guerras de Flandes, como la de esta la imagen erigida en el año 1623 delante de la Ermita de San Roque en Quintanilla de Abajo.

SOLDADO DE FLANDES

Por último una pequeña reflexión. En las antiguas Cortes de Castilla del siglo XVI se protestaba ante el monarca por la política que se llevaba a cabo, ajena a los intereses de Castilla y dilapidadora de sus recursos. Al menos se alzaba la voz de Castilla y se la oía. Actualmente en las Cortes Generales de España, compuesta por dos cámaras, el Congreso de los Diputados y el Senado, no se oye nada de Castilla. No hay ningún diputado o senador castellano que hable para protestar por las políticas contrarias a Castilla, demandando soluciones a su fragmentación autonómica, a su marginación económica, a su despoblación  y a su anulación política. Aunque esto es pedir peras al olmo ya que ni siquiera pronuncian el vocablo Castilla.

 

Monedas emblemáticas de los Reinos de Castilla y León

La Historia de los Reinos de Castilla y León, en buena parte, queda reflejada a través de algunas de sus monedas más emblemáticas de la Edad Media.

A continuación se reseñan algunas de estas monedas medievales y el reinado durante el cual fueron acuñadas.

El reinado de Urraca ( 1109-1126)

Hija de Alfonso VI y de Constanza de Borgoña, ascendió al trono del reino de León al fallecer el único hijo varón del rey en 1108 en la batalla de Uclés, tras la propuesta del rey, aceptada por los nobles, de que su hija fuera la heredera. Pero los nobles a cambio exigieron que contrajera matrimonio, el que tuvo con el rey de Aragón Alfonso el Batallador. Acuñó dineros en las ciudades de Toledo, donde aparece su busto de frente, de León y de Palencia, todas ellas monedas bastante raras y de un claro arte románico.

URRACA

El reinado de Alfonso X el Sabio ( 1252-1284)

Era hijo de Fernando III el Santo, nació en Toledo en 1221 y falleció en Sevilla en 1284. Tras la reunión definitiva de los reinos de Castilla y León bajo una misma corona al recibir su padre Fernando el reino de León en el año 1230, siendo ya rey de Castilla desde 1217, Alfonso X se dedicó a la unificación de las leyes y también de los sistemas monetarios de los dos viejos reinos. En sus monedas aparece por primera vez el cuartelado de castillos y leones, símbolo heráldico que triunfó y alcanzó una gran difusión.

El cuarto de maravedí es una moneda muy singular, pues su anverso es puramente epigráfico, sin una sola cruz, considerando los estudiosos que es un primer intento de moneda laica en pleno siglo XIII. Su reverso muestra el famoso cuartelado en cruz de castillos y leones, con lo cual no deja de aparecer en cierta forma una cruz. La moneda de la imagen está acuñada en Murcia, cuya marca de ceca M figura en el primer cuartel del castillo.

CUARTO DE MARAVEDI A X MURCIA

El reinado de Juan I ( 1379-1390)

El rey Juan I y su ejército castellano sufrió una terrible derrota ante los portugueses en la batalla de Aljubarrota ( año 1385), y estuvo a punto el monarca castellano de perder la vida o de ser apresado. Pedro González de Mendoza, en la batalla de Aljubarrota, dio su caballo al rey Juan I de Castilla para poder huir: “Non quiera Dios que las mujeres de Guadalaxara digan que aquí quedan sus fijos e maridos muertos e yo torno allá vivo”. Castilla estuvo de luto durante dos años. La moneda de la imagen está acuñada en Sevilla, cuya marca de ceca S aparece debajo del escudo lobulado de castillos y leones.

JUAN I REAL S AB539

El reinado de Enrique IV ( 1454-1474)

Nacido en Valladolid en 1425, fue rey hasta su muerte en extrañas ciucunstancias en Madrid. Era hermano por parte de padre de Isabel la Católica y de Alfonso de Ávila. Políticamente su reinado fue pacífico en una primera parte y muy convulso en su etapa final. En numismática su reinado es muy interesante, con una variada tipología de monedas de oro, de plata y de vellón: doblas, enriques, y castellanos de oro; reales, medios reales y cuartos de real de plata, con el busto del rey o con anagrama ( letras HEN coronadas) ; cuartillos, maravedís y blancas de vellón.

Entre los vellones de Enrique IV es muy curioso el cuartillo, equivalente a un cuarto de real, con gran variedad de bustos y cecas. El cuartillo de la imagen está acuñado en Madrid, cuya marca de ceca M coronada figura debajo del castillo.

CUARTILLO ENRIQUE IV MADRID

 

Alfonso de Ávila ( 1465-1468)

El Infante Alfonso era hijo de Juan II y de su segunda esposa, Isabel de Portugal, por tanto hermano de la futura reina Isabel la Católica y medio hermano del soberano reinante Enrique IV. Nació en Madrigal de las Altas Torres en 1453. Con sólo 12 años sus partidarios lo proclaman rey en Ávila en 1465, en lo que sus detractores llamaron “farsa de Ávila”, iniciándose una guerra civil que no concluye hasta la muerte del joven en Cardeñosa ( 1468), posiblemente al comer una trucha envenenada. La moneda de la imagen es una media dobla acuñada en Toledo ( marca de ceca T en el extremo superior del eje vertical del escudo cuartelado de castillos y leones).

MEDIA DOBLA ALFONSO DE ÁVILA

Alfonso V de Portugal, Pretendiente ( 1475-1479)

En apoyo de Juana, llamada “la Beltraneja” por sus adversarios, contrajo matrimonio el rey Alfonso V de Portugal en mayo de 1475 en Plasencia, siendo allí aclamados como reyes de Castilla. Antes, tras la muerte de Enrique IV en diciembre de 1474, Isabel se proclama en Segovia reina de Castilla a los días de la muerte de su hermanastro. Isabel incumplió los compromisos de Guisando al contraer matrimonio en 1469 con el príncipe de Aragón Fernando, sin el consentimiento del rey de Castilla Enrique IV.

Se desató la Guerra de Sucesión Castellana entre los partidarios de Juana y los de Isabel, entre los años 1475 y 1479. Alfonso V de Portugal acordó la acuñación de monedas, que sirvió tanto para hacer propaganda de su título de rey de Castilla, como para financiar los gastos de la guerra, que trató de evitar Juana mandando cartas a todas las ciudades y villas del reino para que se pronunciaran sobre la cuestión del mejor derecho al trono.

Se acuñaron principalmente reales de plata en diversas cecas de la Corona de Castilla, entre ellas Toro, que siguieron el patrón monetario castellano, habiendo circulado ampliamente por Castilla en aquellos años, de tal manera que los ganadores de la contienda, Isabel y Fernando, mandaron retirar de la circulación estas monedas y su destrucción, con pena de confiscación de bienes a quienes intentaran ponerlas a circular. La moneda de la imagen corresponde a un real a nombre de Alfonso haciendo valer el título de rey de Castilla tanto en el anverso como en el reverso.

ALFONSO V PORTUGAL

Intenso debate sobre la significación de la revolución comunera y de la Ley Perpetua

Francisco Javier Sánchez

En el periódico digital “Voces de Cuenca” se originó un intenso e interesante debate con ocasión de una carta al director que fue publicada el día 11 de febrero de 2018. La carta llevó por título “V Centenario de la Batalla de Villalar”, escrita por el que suscribe. El intercambio de comentarios con la persona que firmaba bajo el pseudónimo “Bajo caciques y cuneros” dio lugar a una larga exposición de opiniones sobre este polémico tema histórico: la revolución de las Comunidades de Castilla, su trascendencia o intrascendencia, y el alcance que tuvo la Ley Perpetua de 1520. Resultando de interés para el blog este debate de ideas, se reproduce para los interesados en el tema.

El texto de la carta es el siguiente ( V Centenario de la Batalla de Villalar):

“La Fundación Villalar-Castilla y León ha anunciado que ha mantenido contactos con las comunidades de Castilla-La Mancha y Madrid para celebrar el V Centenario de la Batalla de Villalar en 2021. En esa batalla se dilucidó el destino de la revolución comunera, que primero estalló en Toledo, la principal ciudad de Castilla la Nueva en esos tiempos. Pero también esa revolución tuvo su punto final en la caída de Toledo en febrero de 1522, con el exilio de María Pacheco a Portugal.  En definitiva, se tratan de unos hechos históricos que corresponden a toda Castilla.

Tal vez más importante sea dar a conocer el principal legado de las ciudades castellanas, la Ley Perpetua de 1520, otro V Centenario en ciernes. Resulta ser el primer precedente constitucional hispánico y europeo, ya que proclama por primera vez que es el reino el que manda al rey, estableciendo la independencia de las Cortes y de la administración de justicia, y promoviendo un orden económico y una hacienda en beneficio material del reino. Principios hoy básicos en cualquier democracia y que ya adelantó la moderna Castilla de los inicios del siglo XVI.”

Y a partir de aquí, los múltiples comentarios.

Bajo caciques y Cuneros: Todo eso es discutible. Pero la ignorancia que hay al respecto es inmensa. También hay que decir que la principal ciudad castellana, Burgos, se pasó al lado realista enseguida, como muchas otras ciudades como Cuenca, donde los acontecimientos devinieron en desórdenes públicos. Fue una guerra civil entre castellanos y , dedicarse solo a loar a los comuneros, cuando con Carlos V Castilla alcanzó un gran poder político y económico, solo son visiones antihistóricas desde una izquierda pueril. Muchos comuneros eran de la pequeña nobleza, pero eso no lo ven.

Francisco Javier Sánchez: Fue la Corona de Castilla la que tenía un gran poder político y económico antes de que llegara Carlos de Gante, y la que le dio el dinero para conseguir el título de Emperador en Europa y le proporcionó un imperio en América. En la redacción de los 118 Capítulos de la Ley Perpetua de 1520 ( mencionada en varias ocasiones en la Convención constituyente norteamericana de 1787) estuvieron presentes Burgos y Cuenca, junto con otras 12 ciudades castellanas. Para alborotos y destrucción…, qué decir de los incendios de Medina del Campo y Mora provocados por las tropas de Carlos. Pero, repito, lo más importante históricamente es la Ley Perpetua y no las batallas, alborotos, quemas y destrucciones. No hablo desde ninguna ideología, sólo animo a conocer la Historia de la que los castellanos deberíamos sentirnos orgullosos.

Bajo caciques y cuneros: Usted solo está hablando de la mitad de Castilla y está olvidando que los años de mayor prosperidad económica en Castilla fueron con Carlos. Burgos y Cuenca no duraron dos telediarios en el bando comunero porque Burgos era la capital económica y Cuenca aún duró menos. Castilla aumentó población y riqueza y fue la primera potencia mundial. Los comuneros representaban en gran parte un viejo régimen que quedaba anticuado.
Aún así, comuneros o realistas , en aquellas comunidades de villa y tierra nunca hubo algo parecido a una democracia. Ni lo hubo, ni lo hay. Eran oligarquías llenas de clases parasitarias, donde la Inquisición nos garantizó un retraso durante siglos, donde se favoreció que las clases pudientes compraran deuda (juros) o tierras en lugar de una actividad comercial importante. Toda la riqueza y el espejismo se basó en exportar lana y comprar productos elaborados en Europa y en malgastar el oro americano. Ni a los comuneros, pequeña nobleza, ni a la gran nobleza realista importaban sus siervos un ardite.

Francisco Javier Sánchez: Ramón Peralta, doctor en Derecho Constitucional y Filosofía Política y profesor de Derecho Constitucional en la Universidad Complutense de Madrid, afirma en su libro sobre la Ley Perpetua, para que se comprenda su alcance político:
“La Ley Perpetua redactada por la Junta de Procuradores de las Comunidades castellanas reunida en Ávila en el verano de 1520 resulta ser el precedente constitucional hispánico, frustrada en su aplicación por la oposición del rey Carlos de Habsburgo y su corte. Y es que el movimiento político comunero desarrollado entre 1519 y 1521 puede considerarse como la primera revolución constitucional europea si analizamos con detalle el proceso y el documento en que se concreta como Ley Perpetua del Reino de Castilla. La Ley Perpetua de 1520 expresa los elementos propios de la Constitución Política castellana formalizados ahora en un texto aprobado por los representantes de las principales ciudades de la Castilla nuclear.
La Ley Perpetua, redactada y aprobada por una Junta extraordinaria –no convocada por el rey– de procuradores a modo de Cortes Constituyentes, es impuesta al rey y no puede ser modificada por el mismo ni por Cortes ordinarias. Se establece la total independencia de las Cortes como asamblea representativa de estamentos y ciudades respecto del rey que aparece como el Protector ejecutivo del reino; se fijan las funciones y modos de elección de los diputados como portavoces de los Concejos; se declara la independencia y profesionalidad de los jueces; se reestructura la administración estableciéndose criterios de selección y controles objetivos; se establecen específicas garantías judiciales en favor de la libertad y derechos de los ciudadanos y se reordenan los derechos de nacionalidad; se establece una Hacienda Pública y un orden económico en beneficio del desarrollo material del reino, de su producción y su comercio; se prohíbe la injerencia de los extranjeros, excluyéndose a éstos del ejercicio de cualquier cargo público; se garantiza, en fin, una amplia autonomía local-territorial en favor de Concejos y Comunidades cuyas autoridades eligen los vecinos, excluyéndose toda injerencia regia.
El pueblo castellano pretendía establecer formalmente la primera monarquía constitucional, sin embargo, el rey y una corte de extranjeros apoyados por determinados sectores directamente beneficiarios del nuevo orden cesarista combatieron aquella pretensión logrando, con el tiempo, desvirtuar la estructura jurídico-política castellana, que tuvo que adaptarse a un molde foráneo de índole monárquico-absolutista.
El Imperio de los Habsburgo, terminaría por debilitar en extremo a aquella próspera, dinámica y libre Castilla que se asomaba pletórica al mundo al principiar el siglo XVI.”

Bajo caciques y cuneros: Ley? El concepto de ley implica su aprobación por una autoridad legítima. A pesar de los deseos de los comuneros la Reina Juana no los recibió. Muy respetable la opinión del autor que cita, pero no va por ahí la opinión de muchos historiadores. Claro, usted obvia que entre los intereses realistas estaba el Consulado de Burgos, principal ciudad castellana, que efectivamente quería el comercio con Flandes. También obvia usted que Carlos , que llegó a España sin hablar castellano, acabó apoyándose en la pequeña nobleza y las ciudades frente a los grandes nobles. Las cosas son muy complicadas. Carlos recibió una compleja herencia territorial. En cuanto a los datos demográficos, hasta las pestes de fin del XVI Castilla fue para arriba.

Francisco Javier Sánchez: No sé a que historiadores se refiere usted. Los historiadores que he leído y sus obras: José Antonio Maravall, “Las Comunidades de Castilla”; Joseph Pérez, Premio Príncipe de Asturias 2014 de las Ciencias Sociales, “Los Comuneros”, “Carlos V”, “Entender la Historia de España”; José Manuel Castellanos Oñate, “Madrid Comunero. Crónica, documentos y análisis del alzamiento en la Villa”; del jurista Ramón Peralta “La Ley Perpetua de la Junta de Ávila ( 1520)”; y del que fue director del Archivo de Simancas, Amando Represa, su libro “El Pendón Real de Castilla y otras consideraciones sobre el reino”, su Capítulo “Las Comunidades ( políticas) en sus textos”.

Entender historia España

Bajo caciques y cuneros: Sí, veo que solo le interesa un tema. Jamás he leído el disparate de que las peticiones de los comuneros sean el precedente de las constituciones como la de USA y demás disparates de leyes perpetuas , que ni fueron leyes ni fueron perpetuas.

Francisco Javier Sánchez: Si para usted un hecho histórico es un disparate…  ( la Ley Perpetua).

Bajo caciques y cuneros: Ese artículo es en al menos su mitad ciencia ficción. Ahora resulta que se querían ciudades libres a la italiana. El problema es que Venecia, Florencia…eran riquísimas ciudades autosuficientes. Concluir que la Constitución de USA se basaba en ellas, es muy peregrino.

Francisco Javier Sánchez: Peregrino, disparate, discutible…, además de calificativos podría decirnos qué historiadores de los últimos 50 años consideran que el alzamiento de las ciudades castellanas no fue una revolución, aportando nombres e investigaciones. En mi texto inicial sólo he expuesto que la conmemoración del V Centenario de la Batalla de Villalar no es algo exclusivo de una comunidad autónoma de nueve provincias, sino que corresponde a toda Castilla, y yendo a más, a toda la Corona de Castilla. Pues los Capítulos de la Ley Perpetua de 1520 fueron redactados para lo que cualquier historiador actual llama Corona de Castilla, cuyo territorio comprendía buena parte de España.
Creo que los españoles no podemos seguir denostando lo que es parte de nuestra Historia, para bien y para mal. No tiene sentido desprestigiar esa parte de la Historia, menospreciarla, empequeñecerla a una revuelta medieval preservadora de no se qué privilegios de la baja nobleza…En cualquier nación del mundo estarían muy orgullosos de haber dado a luz el primer precedente de Constitución. Pero estamos en España.

Mapa de las ciudades con representación en las Cortes de la Corona de Castilla en el siglo XVI.

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Bajo caciques y cuneros: Cuando tenga tiempo, le daré una lista de historiadores que hacen un relato fiel de los hechos. La historia son hechos, luego cada uno (como usted ) lleva el agua a su molino. Sigue ignorando que Burgos, principal ciudad castellana, fue fiel a Carlos desde el inicio. Sigue ignorando que Cuenca tornó de bando en cuanto el asunto se tornó radical.

Bajo caciques y cuneros: Ese artículo parece escrito por los de Tierra comunera. Cuando yo estudiaba historia del derecho no se enseñaban esos disparates.
Hechos:
1. España fue el eje del Mundo en el siglo XVI y Castilla el eje de España. Los territorios americanos se incorporaron a Castilla.
2 Las leyes de Indias son mucho más importantes que esas ensoñaciones porque supusieron incorporar un continente a Europa.
3 Carlos, como todos los reyes de su época, contemplaba sus dominios como su propiedad y se alió con Burgos, la alta nobleza y pronto con muchos nobles que veían que el tema tomaba tintes revolucionarios.
4. Me parece más importante que el símbolo del dólar se base en las columnas de Hércules que lo de las influencias en la Constitución de los yanquis.
5 Las constituciones pueden ser muy bonitas como las de 1812 pero nunca se aplican.

Bajo caciques y cuneros: 6 Mi mención al tema de las Comunidades de Villa y Tierra se debe a que desde una visión romántica se ha defendido que eran democracias. En realidad (Sánchez Benito para Cuenca) las oligarquías de la ciudad controlaban todo y los pueblos pagaban el setenta por ciento de los impuestos.
7 No me gusta la idealización del pasado. El nacionalismo es un atraso. Además , hoy mismo vemos como en el invento infame de Castilla-la Mancha unas ciudades castellanas prosperan a costa de otras. La solidaridad (reciente tema de la universidad ) no existe.
8 Ningún acontecimiento de hace 500 años fue determinante para la situación calamitosa hoy de Cuenca. Hace 200 años Japón estaba en la Edad Media y hace 300 en USA estarían cazando bisontes.
9 Como dice Nietzsche, el historiador acaba pensando hacia atrás
10 Muchos de los comuneros serían héroes. La mayoría eran pequeña nobleza que defendía sus privilegios. Cómo siempre, el pueblo llano a comuneros y realistas les importaba un ardite.

Francisco Javier Sánchez: Claro que todo lo que sucedió es muy complicado. Y en breves comentarios es difícil explicarlo y darlo a entender. La “autoridad legítima” era ya la Junta y Cortes extraordinarios reunidas en Ávila durante el verano de 1520, de ahí el cariz revolucionario. La reina Juana sí recibió a los comuneros en Tordesillas, pero se negó a firmar documentos. Y el rey Carlos se negó a acatar la Ley Perpetua. Hubo muchas negociaciones entre unos y otros, pero los comuneros más exaltados se negaban a pedir al rey por vía de suplicación. Entendían que el reino estaba encarnado en las ciudades, Junta y Cortes, y el rey debía cumplir lo acordado, que además era inmodificable, como una Constitución.
“Otorgamos los dichos Capítulos, e cada uno de ellos, e los concedemos e confirmamos. E mandamos como leyes perpetuas de los dichos nuestros Reynos, hechas en Cortes, sean guardadas e se guarden perpetuamente, e inviolablemente, e para siempre jamás. E prometemos nuestra fe, e palabra Real, e juramos por Dios nuestro Señor, e por sus quatro Evangelios…, de guardar, e cumplir, e hazer guardar, e que guarden los dichos Capítulos, e cada uno de ellos, de no los mudar ni revocar, ni yr, ni venir contra ellos, ni alguno de ellos”.

Bajo caciques y cuneros: En lo de “legítima” en sentido de legal no estoy de acuerdo.

Francisco Javier Sánchez: ¡ Pero ellos se consideraban legítimos !. No se trata de estar o no de acuerdo.

Bajo caciques y cuneros: Y los secesionistas catalanes también. Es cuestión de legalidad, no de pamplinas.

Francisco Javier Sánchez: Pues muchos historiadores como el hispanista francés Joseph Pérez consideran que fue Carlos el que llevó a cabo un golpe de Estado al autoproclamarse rey de Castilla en Bruselas en el año 1516, sin esperar a nada ni a nadie. Pero cada uno defendió “su legalidad”.

Bajo caciques y cuneros: Claro. Ahora hay otro Carlos por ahí arriba defendiendo que el golpe de estado lo ha dado el 155. Seamos serios.

Francisco Javier Sánchez: Efectivamente, Carles y su fuga a Flandes siempre me ha recordado de dónde vino el Carlos del siglo XVI.

Francisco Javier Sánchez: Es cierto que la población de la Corona de Castilla siguió aumentando hasta finales del siglo XVI, por la vitalidad demográfica que arranca de antes, pero la política de Carlos y Felipe II no estuvo precisamente dirigida a incentivar y desarrollar la economía castellana, como usted mismo indica al hablar de la proliferación de las clases parasitarias y del derroche de la Corona con las riquezas americanas, que se iban directamente fuera de España. Evidentemente no toda Castilla apoyó la causa comunera, sino hubieran logrado que Carlos acatara la Ley Perpetua. Y hubo regiones de la Corona de Castilla, como Galicia, que proclamaba en escrito dirigido al rey Carlos en febrero de 1521 que era el “más leal e más pacífico de toda España”. La Coruña solicitó que se estableciera en su ciudad la Casa de Contratación con las Indias, y desde Galicia se propuso que había que privar a Zamora de voto y representación en las Cortes de Castilla “como a tan delincuente en estos alborotos”. Los comuneros de ninguna manera aspiraban a perpetuar un régimen anticuado, sino a establecer un nuevo régimen en el que el rey cumpliera lo acordado en la Junta y en las Cortes. El conquense Diego Ramírez de Villaescusa, presidente de la Chancillería de Valladolid así lo expresó, tras reuniones con dirigentes comuneros: “Ellos decían que eran sobre el rey y no el rey sobre ellos”. La expresión Comunidades en aquellos años tenía una significación política que nada tenía que ver con las comunidades de villa y tierra que perduraron hasta el siglo XIX y que no existían en todo el territorio castellano.

Bajo caciques y cuneros: Muy gracioso. Sé lo que son las Comunidades y los sexmos y ochavos. Veo que usted idealiza unas disposiciones que no entraron en vigor. Me recuerda a cuando mi profesor de historia del instituto decía que la Constitución de la URSS sobre el papel era superavanzada y democrática. En la práctica no se cumplía en absoluto.

Bajo caciques y cuneros: El problema económico es fácil juzgarlo ahora. Los teóricos de la universidad de Salamanca ya teorizaron sobre la inflación. Claro, hasta entonces ningún país había tenido ingentes remesas de plata que dispararon los precios. Los problemas venían de atrás: sin bajar más, en época de Isabel, la ganadería tenía demasiado poder frente a la agricultura y la expulsión de los judíos fue un error gravísimo. No fue todo error de Carlos.

Francisco Javier Sánchez: Por cierto, el Ayuntamiento de Valladolid y las Cortes de Castilla y León han organizado una serie de actos en conmemoración del recibimiento de Carlos I en las Cortes de 1518.  ( Valladolid conmemora la proclamación de Carlos como rey de Castilla)

Bajo caciques y cuneros: Ramón García Cárcel y otros dos historiadores son los autores del tomo correspondiente de Historia de España, editorial Austral (20 tomos) , donde en las páginas referidas a este tema señala :
– las ciudades pretendían fundamentalmente conservar el sistema de encabezamiento en las alcabalas. O sea, el rey señalaba a cada ciudad lo que necesitaba cobrar y ellos se lo clavaban a las clases más humildes.
-en el bando comunero se produjeron contradicciones: los más humildes labradores, artesanos o menestrales exigían al patriciado urbano y no obtenían lo que el patriciado urbano exigía al rey.
Lo demás ya lo hemos hablado, Burgos se pasó a Carlos y con ella la Montaña y el acceso al mar, el Condestable y el Almirante de Castilla , también. Muchos se asustaron del carácter revolucionario que tomaba el tema en algunos lares.
Curiosamente, tras la ejecución de los líderes, más adelante Carlos siguió cobrando impuestos por encabezamiento y las cosas no cambiaron gran cosa.
Conclusión: las élites de las ciudades siempre trataron como vasallos a sus ciudadanos y sobre todo aldeanos. No pagaban un puto maravedí, ocupaban todos los cargos (les molestó mucho que al principio los ocuparan flamencos). Buscar relaciones con la Constitución de USA o con la República de Venecia es forzado.

Francisco Javier Sánchez:  En definitiva. El Quinto Centenario de la Ley Perpetua del año 1520 merece una declaración institucional por parte de las Cortes Generales de España y por parte de los parlamentos regionales de las comunidades autónomas que formaron parte de la antigua Corona de Castilla. Aunque no me imagino una declaración de este tipo en el Parlamento Vasco si se recuerda qué proclamaron Vizcaya y Guipúzcoa en los años 1520 y 1521, tal como recoge el libro de Amando Represa ( ex-director del Archivo de Simancas) “El Pendón Real de Castilla”:
Guipúzcoa se declaraba en su Junta celebrada en San Sebastián el 2 de marzo de 1521 “muy noble e muy leal provincia”, que jamás “ensuciaría su lealtad”, porque “esta tierra fue siempre limpia y leal”, y afirmaba que “si en lo de Castilla la voz y parte de Vuestra Magestad no lleva gran favor, lo que no plega a Dios, antes le de mucha victoria, e confunda a los deslelales e deservidores fasta que vengan a obediencia”.
Vizcaya en su Junta reunida en Bilbao el 30 de julio de 1520, manifiesta que hace votos para que Carlos reciba la Corona Imperial que le convertiría “en dueño y Señor de la Monarchia del Mundo”, ofreciendo toda clase de garantías de paz y sosiego, añadiendo que “antes si algunos de los otros pueblos están en alguna manera alterados, procuraremos reducirlos al camino de la Verdad”. Proclamaban que Vizcaya “era la cosa más segura de este Reino”.

¿ Y el artículo 143 de la Constitución?

Francisco Javier Sánchez

Es noticia de actualidad en este mes de octubre que el Gobierno de España, ante la grave situación provocada por los gobernantes autonómicos de Cataluña, ha acordado iniciar los trámites previstos en el artículo 155 de la Constitución Española de 1978.  Este precepto constitucional  establece en su punto 1 lo siguiente, por si alguien no lo ha leído: “Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general.” La aplicación del famoso artículo 155 invita a recordar otros artículos de la Constitución, sobretodo los relacionados con el modo en que se llevaron a cabo los procesos autonómicos en Castilla.

La sociedad española creo que se está llevando la impresión de que el gobierno de una comunidad autónoma puede incurrir durante décadas en muchas barbaridades…, como la proscripción de la lengua común de todos los españoles del ámbito de la enseñanza, como el adoctrinamiento político de los niños y jóvenes en los colegios, o como la grosera manipulación de la información en la radio y televisión autonómicas…, que no pasa nada…, que el Estado seguirá ausente de sus obligaciones de control, de coordinación y de armonización de las competencias de las comunidades autónomas, a pesar de lo que dice incluso el artículo 154 ( “Un delegado nombrado por el Gobierno dirigirá la administración del Estado en el territorio de la comunidad autónoma y la coordinará, cuando proceda, con la administración propia de la comunidad”). ¡ Allá se las ventilen los pobres ciudadanos españoles que viven en Cataluña, Valencia, Baleares, Navarra, Vascongadas y Galicia con sus derechos lingüísticos, culturales, sociales, laborales y políticos!.

No pasa nada…, mientras no se llegue al extremo de proclamar la independencia. Mientras tanto, sigan proscribiendo la lengua castellana, sigan adoctrinando a niños y jóvenes a su conveniencia, y continúen manipulando la información de la radio y televisión autonómica. Y sigan  ocultando todo lo que hay en común entre todos los españoles y sembrando el odio a España, que no pasa nada…

El caso es que parece que nadie se ha leído el punto 2 del artículo 155 de la Constitución Española de 1978: “Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas.” Es decir, que el Gobierno también tiene la potestad de remitir instrucciones a las demás comunidades autónomas, y no sólo a Cataluña, cuidado.

Visto lo visto, otras comunidades autónomas, como han hecho los gobiernos autonómicos de Cataluña, no van a tener obstáculos en seguir difundiendo sus falsas historias y culturas autonómicas, en arrinconar al castellano como lengua vehicular de la enseñanza, o en informar torticeramente sobre la realidad de su región y de España. Que no pasa nada…, y que se las arreglen los ciudadanos. Mientras no proclamen la independencia, eso sí.

En lo que concierne a Castilla, los políticos y periodistas, además de reflexionar sobre lo apuntado, deberían de caer en la cuenta de si no se hizo muy mal durante los procesos autonómicos ( se trató aquí) la aplicación del Capítulo III ( “De las comunidades autónomas” ) incluido en el Titulo VIII de la Constitución (“De la Organización Territorial del Estado”). Léase este redactado clave, el punto 1 del artículo 143 de la Constitución, y que fue la vía ordinaria de acceso a la autonomía ( o mejor, a las autonomías) en el territorio de Castilla: “En el ejercicio del derecho a la autonomía reconocido en el artículo 2 de la Constitución, las provincias limítrofes con características históricas, culturales y económicas comunes, los territorios insulares y las provincias con entidad regional histórica podrán acceder a su autogobierno y constituirse en Comunidades Autónomas con arreglo a lo previsto en este Título y en los respectivos Estatutos.”

Porque habría que preguntarse…, ¿cuál es la entidad regional histórica de las antaño provincias de Santander, de Logroño y de Madrid?. ¿No es, se diga lo que se diga, la castellana, por mucho que se hayan inventado otras identidades que nunca fueron históricas, o que se haya recurrido a razones de “interés nacional” como en el caso de la provincia de Madrid?. ¿ No sería inconstitucional la creación de las comunidades autónomas uniprovinciales de Cantabria, de La Rioja y de Madrid?. ¿No dice lo que dice el artículo 143 de la Constitución?. Cantabria sigue siendo la cuna de Castilla, La Rioja depositaria de parte de los orígenes del idioma castellano, y Madrid creada sin más porque hubo políticos que la expulsaron de Castilla la Nueva ( sin contar con los intereses de los castellanos).

Resulta chocante que haya tertulianos que apoyen la aplicación del artículo 155 de la Constitución Española respecto de la comunidad autónoma de Cataluña, pero que nadie se acuerde de la necesaria reforma del esperpéntico mapa autonómico castellano, ni de la fragmentación de Castilla en cinco comunidades autónomas ( perjudicial para los intereses generales de Castilla) , ni de recuperar al menos los nombres históricos  de las provincias y regiones castellanas ( La Montaña, Castilla la Vieja, Castilla la Nueva…) con la burda excusa de no fomentar un castellanismo. La lógica indica que las antaño provincias de Santander y de Logroño deberían integrarse en Castilla la Vieja y León, y la provincia de Madrid debería integrarse en Castilla la Nueva. Recomponiendo con racionalidad, con respeto a la historia y a la geografía castellana, y fundamentalmente con visión de futuro, el mapa autonómico de Castilla.

Eso sí, repito, parece que nadie pone reparos a la enseñanza de falsas historias y culturas autonómicas castellanas, ni a las propagandas autonómicas que encauzan a la ciudadanía a asumir sin rechistar el descuartizamiento de Castilla. Tampoco se ponen reparos a que una abundante casta política viva del pesebre de las autonomías castellanas. Cuando nadie debería de poner ninguna pega en imprimir un poco de sentido a Castilla dentro de España, que le daría plenitud.  ( de esto se trató aquí) Precisamente para evitar el fracaso estrepitoso del Estado de las autonomías, Castilla ha de aparecer de una vez.  Al tiempo que el Gobierno de España ha de atajar la selva autonómica en que  se ha convertido la sanidad, la educación, la administración de justicia, el urbanismo…, con infinidad de leyes que acentúan la disparidad en la prestación de estos servicios tan esenciales para los ciudadanos.

Por no hablar del reconocimiento histórico, cultural, político e institucional que se merece también la antigua Corona de Castilla.

En definitiva, existe el artículo 143 de la Constitución, y hay que recordarlo.

MAPA COMUNIDADES AUTONOMAS

Castilla, entre la compasión y el odio

Francisco Javier Sánchez

Castilla, desde el punto de vista de la derecha ideológica, es objeto de compasión. El papel de Castilla es sacrificarse por España, darlo todo por la idea y el concepto de España. La historia, la cultura, el derecho y las instituciones de Castilla han servido para crear, sin más, las de España. Y de Castilla, desde esta perspectiva, nada queda. Por eso se compadecen de ella, y ya no da casi ni pena. En infinidad de artículos, textos e interlocuciones, que deberían de utilizar el calificativo castellano, se pone español y punto. No pasa nada. Porque Castilla ya no existe, como mucho sólo existe en los libros de historia…, y hasta la llegada del admirado Carlos V…, que hizo bien en aplastar a esos retrógrados comuneros.

De Castilla ya no merece la pena ni hablar de ella. Para qué. Ya está España. Y para qué lamentarse de que Castilla se haya desmoronado, si ese era su papel asignado: ser el soporte de España, la que la soporta, la que aguanta la identidad de España una vez deformada la de Castilla. Da lo mismo que Castilla esté disuelta en varias comunidades autónomas, lo importante es España, que somos españoles.

Eso hay que asumirlo, como lo asume Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón: “Y que conste que yo soy madrileño de origen y ejercicio, y además estoy muy orgulloso de serlo. Pero claro, no tengo una lengua propia, no tengo una tradición política propia distinta de la española en general, no tengo un derecho privado propio, etcétera. Bueno, pues eso hay que tenerlo en cuenta.”

Y no existiendo Castilla, para qué preocuparse de su despoblación, de su maltrecha economía, o del trasvase del río Tajo y de las centrales nucleares.

Castilla, desde el punto de vista de la izquierda ideológica, es objeto de odio. En Castilla no hay más que cuarteles y conventos. Castilla ha sido tierra de militares y clérigos que han traído el atraso a toda España, y han perturbado la idílica vida de los pacíficos pueblos de la periferia peninsular. Castilla es la guerrera, la militar, la autoritaria, la conquistadora de pueblos que ha aniquilado, la culpable del fin de la España mahometana, la responsable del genocidio de los pueblos indígenas americanos. Por eso no es posible celebrar las efemérides del año 1492, las mal llamadas reconquista de Granada y descubrimiento de América. Castilla masacró y destruyó. Y por ello, ante el altar de la nueva historia, Castilla debe ser odiada, insultada sin reparos, porque además, y para más coña, el nacionalismo castellano es el nacionalismo franquista, como escribió José Ignacio Torreblanca en el diario “El País” el día 4 de septiembre de 2017 (curiosamente el artículo se titula “El fracaso del nacionalismo catalán”), y no es un texto de 1977, prácticamente recién fallecido el general gallego Francisco Franco, que menos mal que era gallego y no castellano. Por tanto, Castilla, también, es el franquismo.

“El primero ( el nacionalismo castellano como dice el articulista) es un viejo conocido. El nacional-catolicismo, convertido en ideología oficial del franquismo, intentó la asimilación cultural, lingüística e ideológica de los españoles. Para ello se valió de un relato histórico-imperial sobre la grandeza de la nación; de una identidad primordial, la castellana, que asimiló a la española, expulsando a otras posibles identificaciones; unas instituciones políticas y culturales autoritarias y represivas; y de una lengua, el castellano, que intentó imponer como única. En su apogeo, suprimió las instituciones históricas de vascos y catalanes, prohibió y persiguió sus lenguas, y consideró como inferiores los que ostentaban otras identidades”, escribe el jefe de Opinión de dicho periódico en el año 2017 al hablar de los nacionalismos castellano, vasco y catalán.

¡ Cómo no !, Castilla la culpable del régimen de Franco, aunque la burguesía catalana mucho tuviera que ver con el alzamiento del 18 de julio y Cataluña fuera la región más privilegiada por el franquismo económico. Castilla, la inspiradora del nacional-catolicismo, aunque esa peculiar ideología fuera patrocinada por los monseñores catalanes Gomá, y Plá y Deniel. Y Castilla, no el carlismo partícipe del franquismo, suprimió la institución de larga historia llamada “Gobierno de Euzkadi”, que data del año 1936, y también suprimió Castilla ( no la entusiasta burguesía catalana admiradora de Franco) la Generalitat republicana, aunque nada tiene que ver con la antigua Generalitat de Catalunya, trufada de nobles y obispos catalanes. El caso es insultar a placer a Castilla desde un periódico editado en un ciudad castellana, no hay problema, nadie se va a quejar, y queda muy “progre”.

En esto del odio profundo a Castilla y a los castellanos, comparten afición enfermiza la izquierda ideológica y los llamados nacionalismos ( que son en realidad parte de la derecha ideológica); habiendo sido encumbrados gratuitamente los nacionalismos por la izquierda ideológica como libertadores y profundamente democráticos, aunque hayan ignorado durante 40 años los derechos de la mitad de la población de Cataluña, de Vascongadas y de Galicia. Por eso, a su vez, la izquierda y los nacionalismos ideológicos comparten esa visión miope a conciencia de la derecha ideológica de que Castilla no tiene identidad, de que Castilla no es nada, no es siquiera una región -no ya nación-, y debe estar en la categoría de pueblo extinguido, porque ya es directamente España, y, eso sí, viene bien de vez en cuando sacar a Castilla para darla y darla hasta reventarla, aunque hoy no se sostenga ni a sí misma.

Como no se sabe si existe el centro ideológico, para qué hablar de su perspectiva. Si el centro fue la UCD, para qué recordar su mezquindad en disolver a Castilla en varios entes insulsos fruto de los procesos autonómicos de Adolfo Suárez, de Martín Villa y de Clavero Arévalo. Lo primordial de la transición era reconocer la represión sufrida por Cataluña y Vascongadas durante el franquismo, aunque de allí no tuvo que emigrar nadie a otras regiones, y se editaran libros en catalán y en vascuence.

Castilla, no debe ser objeto ni de compasión ni de odio. Miopes y enfermizas perspectivas las expuestas. Debe ser objeto de amor, de estudio, de investigación, de conocimiento, de admiración…, porque cuanto más se la conoce más se la ama y se la admira. Y más derecho tiene para ser una tierra y un pueblo que merecen prosperidad, progreso, futuro…, derecho que se sustrae a Castilla si los demás y los propios se compadecen de Castilla y odian a Castilla. No se trata de sacar títulos históricos. Castilla lo ha sido todo en la Historia y al más alto nivel. Se trata primordialmente de tener dignidad, que es la base de un futuro próspero.